¿Qué pasa con Uber?

uber

En el principio… El modelo de negocio de tomar tu auto (De modelo reciente) y con una ida a sus oficinas empezar a generar dinero, era fenomenal.

En un país con altas tasas de desempleo y empleos mal pagados y donde para conseguir unas placas de taxi había que afiliarse a alguna organización y participar en todo tipo de mítines y apoyar partidos políticos, o sencillamente desembolsar una suma cercana a los 100 mil pesos o tener un familiar con un puestazo en alguna institución encargada de tramitarlas, este mencionado modelo llegaba a romper paradigmas.

Y bueno ¿Qué decir del otro lado? Usuarios realmente fastidiados y molestos por el servicio tradicional de taxi:

Caros, sucios, inseguros (REALMENTE inseguros) y además que despachaban a contentillo con la frase tan por todos conocida y odiada “para allá no voy joven!” , aderezada además de algún tonto pretexto “Es que ya voy a guardar” “Es que no traigo gasolina” o de plano simplemente arrancarse sin mediar palabra.

Que pasa con Uber

Accidentes, asalto y … secuestros

Abordar un taxi en cdmx era una lotería (bueno, lamentablemente aún lo es) y que una aplicación te diera todo tipo de pormenores de con quién te ibas a subir y ¡Lo calificaras!… pfff , un sueño.

En fin que todo era miel sobre hojuelas en esta incursión tecnológica, y parecía… si , solo parecía, que todo mundo estaba feliz, feliz, de este avance de movilidad.

Pero…

El gremio taxista se vio realmente afectado ¡Y cómo no! ¿Quién en su sano juicio quería seguir participando en la ruleta rusa?

Marchas, plantones, avenidas principales cerradas y la exigencia al gobierno para que sacara las aplicaciones (porque llegaron más) dieron como fruto algo que a nadie sorprendió

Piso parejo.

Y por supuesto ¡No faltaba más! Al grito de lo “caído, caído!” el gobierno mexicano no redujo un céntimo los costos de los tramites a los concesionados, ni agilizo sus trámites, ni desarticulo bandas de control, ni persiguió a los líderes corruptos, ni investigo a funcionarios de la secretaria de movilidad… Para nada.

Simplemente, comenzó a cobrar impuestos (que ya cobraba una opaca cuota de movilidad de la que nadie sabe su destino, por ahí del 8% en cada viaje, lo cual sumado al 25% para Uber quitaba un 33% de utilidad a las ganancias de los mal llamados “socios” conductores) y de repente, choferes y dueños de vehículos vieron como les era descontado en automático el ISR y el IVA (preferencial del 8%)

Pues total, que por ahí del 50% de cada viaje se les diluyo de repente y lo que en un principio era promocionado bajo el lema de “Haz dinero en tu tiempo libre” paso solo a ser un slogan…

Porque hay que sumar el costo del seguro, dado que de lo primero que se implementó, fue la obligación de contratar un seguro especial de aplicación para poder prestar el servicio, nada mal, si no fuera porque ningún órgano de gobierno se encargó de verificar que dicho seguro se cobrará a un precio justo y menos aún , en velar que cumplieran y así varios conductores que en asalto perdieron la vida, no vieron un céntimo de parte de las aplicaciones y menos de parte de las aseguradoras.

Y con esos costos, retenciones e impuestos, simplemente es imposible obtener alguna utilidad, manejando unas cuantas horas a la semana y para que sea medianamente redituable, hay traseros en el asiento y manos en el volante, un promedio de 10 a 12 horas al día 6 días a la semana, lo que pone en riesgo a todo mundo y asunto en el que ninguna autoridad parece haber reparado, pues en otras latitudes , como la ciudad de Nueva York, los choferes no pueden conectarse más de 8 horas diarias por ley, choferes cansados, que comen y orinan donde pueden , que duermen entre viaje y viaje, es algo tristemente más común de lo que nos damos cuenta.

Accidentesasalto y secuestros.

Pero pues ¡Es México paps!

Me he extendido y eso que he querido redactar un burdo resumen, pero el tema es complejo , pues ahora, con esta crisis económica inevitable, Uber ha lanzado una campaña de reducción de costos por viaje, buscando atraer más usuarios a usar su transporte…

Así que los uberianos han optado por las medidas de coacción que antes veían con recelo, cerrar todo tipo de avenidas , hacer viajes por fuera y buscar métodos de presión para lograr que tanto las plataformas (Uber, Didi, Beat, etc..) bajen comisiones, como para que el gobierno condone impuestos o al menos de algo muy concreto a cambio, como seguridad social, y claro seguridad pública… porque hoy por hoy, ser chofer de aplicación se ha convertido en esa ruleta rusa que los usuarios tanto han agradecido poder evitar y ahora hay algunos viajes, en los que el chofer, literalmente, se juega la vida.

Volver al viejo sistema de taxis es inviable e indeseable, pero si los choferes de uber no encuentran una utilidad acorde a su esfuerzo, es solo cosa de tiempo para que las estrategias que se han implementado para evitar su organización y asociación se queden sin efecto y veamos el surgimiento de un gremio o sindicato más. que ya sabemos cómo nos va con eso.

Por cierto, Uber como tal , apenas ha comenzado a pagar impuestos en México, dado que por no tener una representación oficial ( como muchos servicios digitales) se la paso exento por años…

Tal vez es momento de que devuelva algo de lo que el país le ha brindado y utilice algunos millones en procurar el bienestar de su fuerza laboral, que aunque no se cansan de negarlo, no son sus socios, y si , el corazón de su modelo de negocio.

!Animo choferes! Al menos a mí siempre me han dado un gran servicio.

Pero pues ¡Es Mexico paps
..

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